Actualmente los jóvenes tienen su propio lenguaje con el cual se comunican y se entienden. No es extraño que haya tantos fallos de comunicación entre adultos y adolescentes, ya que en las redes sociales han evolucionado a tal grado de generar un nuevo lenguaje entre jóvenes.
Bajo el contexto anterior nace el canal de YouTube La Psicología de Mark, cuyo objetivo es comunicarse de manera efectiva de jóvenes para jóvenes.

La Psicología de Mark es un proyecto estudiantil de dos jóvenes, Rodrigo e Iraida, quienes son dos destacados estudiantes y emprendedores, que actualmente estudian el primer grado de la licenciatura en psicología bajo la validación de la UNAM.
Ambos son jóvenes y en estos meses de estudio han conseguido conectar con las principales inquietudes de los jóvenes de su edad y la manera de comunicar su experiencia de manera efectiva los hechos psicológicos que a todos nos preocupan.
El compromiso social es en gran parte, debido a que este proyecto nació desde la perspectiva de orientar como estudiantes de la carrera de psicología a los compañeros y jóvenes que tengan este tipo de inquietudes.
Dado que los temas psicológicos son un tema importante de salud, siempre se recomienda acudir a un profesional para cualquier situación que lo amerite y ellos quieren aportar un granito de arena, para que el acercamiento sea de manera amigable.
Es decir, el objetivo de La Psicología de Mark es acercar a los jóvenes para que exista confianza y aceptación de que la psicología puede ser un enorme soporte para muchas de sus inquietudes.
Este tipo de proyectos suelen tener mucha aceptación, ya que están hechos por jóvenes para los jóvenes, ya que ellos mismos evalúan y se entienden, es decir, saben y comprenden sus necesidades y convergen en una forma de ayuda mutua basada en la comunicación.
En palabras de Iraida y Roro, ellos continúan con sus estudios universitarios y también con emprendimientos junto a otros jóvenes con inquietudes similares.
Además, el formato del canal les permite responder dudas en tiempo real, crear comunidades en redes sociales donde los jóvenes se sienten escuchados y compartir experiencias que normalizan pedir ayuda. Poco a poco, están rompiendo el estigma de que ir al psicólogo es solo para “casos graves”, mostrando que es una herramienta útil para el día a día.